LA TITÁNICA TAREA DE ORGANIZAR MI COCINA - Mis Labels
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LA TITÁNICA TAREA DE ORGANIZAR MI COCINA
septiembre 18,2019

Y sus mil y un beneficios

 

Suena a cuento de Las Mil y Una Noches, pero antes de comenzar me sentía exactamente como la primera oración y al terminar, como la última. Sé que suena trillado, pero ha sido una de las mejores cosas que he hecho por mí misma en este año.

 

Resultado Final / Foto: Edith Paiz

 

Cuando me cambié de casa hace casi tres años, aproveché para hacer limpieza de cosas que no usaba mucho; regalé lo que aún estaba bien y tiré / reciclé lo que ya no. Mi cocina era súper chiquita, así que tampoco tenía muchos cachivaches (ni donde guardarlos) y siempre he sido compradora consciente – al menos de cosas para la cocina.

 

Organicé mi nueva cocina pensando que tenía muchísimo más espacio que en la anterior, que en teoría es cierto, pero si se han cambiado alguna vez de casa sabrán que esa sensación de amplitud dura hasta que nos damos cuenta de cuánto hay que guardar. Además, los gabinetes esquinados fueron una prueba difícil de superar, ya que realmente no sabía cómo aprovecharlos.

 

Al hablar con Marinés de @aorganizargt, hicimos un plan para optimizar mi espacio y eso empezó con lo que más miedo me daba: SACAR TODO LO QUE HAY EN LOS GABINETES.

 

Foto: Edith Paiz

 

¡Qué horror! Marinés es testigo que me dio un pequeño ataque de pánico. Tenía muchísimos ingredientes vencidos, algunos de hacía más de dos años, pushitos de cosas que no me quería terminar (ya saben, como guardarlas para “una ocasión especial”) y una cantidad impresionante de productos de los que vienen en las canastas navideñas y que nunca usé. Luego revisamos ollas, sartenes, frascos y recipientes herméticos sin uso, que en realidad no tenía muchos, porque soy muy consciente al comprar y me gustan usualmente los de mejor calidad – esos que hay que presupuestar. Tirar cosas me dio muchísima ansiedad, pero Marinés me explicó las ventajas de hacerlo y realmente no se puede pelear con el sentido común.

 

Luego me preguntó mi rutina al cocinar, lo que más hacía y dónde lo hacía. Así le fui explicando cosa por cosa y decidimos dónde colocar los implementos e ingredientes. Terminé con mis espacios ordenados así:

  • Un espacio para mis smoothies de la mañana.
  • Otro para mis toppings para los bowls.
  • Un espacio dedicado únicamente a mis hierbas y a mis tés.
  • Dos para especias: uno para las que uso frecuentemente y otro para las que uso de vez en cuando.
  • Una repisa entera para aceites y vinagres
  • Una repisa entera para “bolsitas” (granola, harinas especiales, etc.)
  • Tres repisas para latas, conservas y pastas, con sus respectivas cajitas organizadoras (¡me facilita miles la vida!)
  • Uno para snacks dulces y otro para salados

 

Foto: Edith Paiz

 

Los platos, recipientes para servir, para guardar y herméticos los guardamos de acuerdo al uso: los que más se usan adelante, los que menos se usan, detrás. Lo que más se usa en los gabinetes más bajos y lo que menos, en los altos. Separamos y ordenamos las tapaderas (¡qué maravilla los organizadores de tapaderas!) y organizamos las tablas, ollas y sartenes.

 

Foto: Edith Paiz

 

Por último, colocamos stickers en las repisas para que, independientemente de quien cocine o esté en la cocina, sepa dónde va todo. Las stickers de @misslabelsgt, con su calidad excepcional, fueron mi primera opción. Las primeras que compré, para identificar las cosas del colegio de Fabián, han aguantado lavadora, lavadora de platos (sí, hasta al pachón le puse), secadora, y el juego de un niño de 3 a 5 años. Así de buenas.

 

Foto: Edith Paiz

 

Fue una tarea larga, no les voy a mentir, pero la recompensa la obtuve al cocinar y poder encontrar todo rápido, sin tener que jalar la escalerita o tener que esquivar frascos que caían de las estanterías al sacar ese sobrecito de chile guaque que estaba hasta atrás (historia verdadera). Marinés me pidió que cocinara y estuviera atenta de qué tan funcional era y la verdad es que todo está aún como ella me lo dejó – fue clave el uso de las stickers de MissLabels para esto último.

 

Foto: Edith Paiz

 

Como con todo en la vida, la planificación y la organización rindió frutos. Es un proceso un poco incómodo, pero los beneficios son para muchísimo tiempo. Como les dije al inicio de este post, una de las mejores inversiones del año, que no habría sido un proceso tan fluido sin la paciencia infinita y el práctico método de Marinés y la calidad y diseño de las etiquetas de MissLabels.

 

Edith Paiz

Rocking The Kitchen

 

 

Blog: Escrito y editado por: Edith Paiz / Fotos tomadas y compartidas por: Edith Paiz @rockingthekitchen
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